Matronaje: hallar patrones en la vida

Taller

Matronaje: hallar patrones en la vida

Ficha

Eje:

Escuchar - andando

Propósito:

Activar la observación pausada del entorno cotidiano —en este caso una huerta o jardín— como mecanismo de hallazgo visual, identificando texturas, formas y patrones que permitan pensar la fotografía y el dibujo como formas de vínculo con el territorio.

Sobre el taller

Autor/a:

Sara Martínez y Ser Lasso

Inspiraciones:

En la huerta de la Universidad Tecnológica del Chocó —nombrada por quienes la cuidan como ‘el último verde’, frente a construcciones que acabaron con otras zonas verdes—, este taller propone la observación pausada como forma de hallazgo. Se parte de la idea de volver a ver, de detenerse en lo que siempre está, dejando que la huerta se convierta en un espacio de lectura de otros seres, y que la repetición de sus formas y texturas —lo que Bernardo Ortiz llama matronajes— revele patrones y posibilidades de creación.

Posibilidades
y materiales:

Un espacio verde o huerta accesible para el grupo, cámaras de celular o fotográficas, cuadernos de campo, lápices y colores para registrar hallazgos.

Tiempo de
desarrollo:

3:30 horas

Número de
participantes:

20.0

PASO 1:

Volver a ver / 25 minutos
Se abre una conversación sobre la producción de imágenes desde el dibujo, la fotografía, o incluso la IA como parte de un fenómeno de hiperconsumo cultural cuyo contenido es ajeno o lejano a las realidades del contexto, esto con el fin de conversar sobre las narrativas que describen el territorio propio. Se invita a los participantes a seguir hacia el espacio abierto, huerta o jardín que permitirá la lectura a través de otros seres, y se propone la observación de lo cotidiano como mecanismo de hallazgo: volver a ver, detenerse en lo que siempre está.

PASO 2:

Cazar matronajes / 1 hora y 45 minutos
El grupo recorre la huerta, jardín o espacio abierto con calma, guiado por preguntas como: ¿qué texturas aparecen?, ¿qué formas quiero repetir?, ¿qué me es cercano o me narra de alguna manera?, ¿qué conexiones aparecen entre este ecosistema y yo?, ¿cómo es mi mirada?, ¿qué me lleva a hacer imágenes?, ¿cómo utilizo la fotografía para vincularse con el entorno? Cada participante fotografía o dibuja las texturas, formas y patrones que va encontrando, entendiendo el foco de la cámara como un diálogo entre el paisaje que observa y el paisaje que lo observa a él o ella.

PASO 3:

Capturas que atraviesan / 30 minutos
Se comparten en grupo algunas de las imágenes o dibujos hallados, conversando sobre la idea de 'capturas únicas que atraviesan el corazón' y sobre cómo la repetición de acciones sencillas —observar, fotografiar, dibujar— puede producir patrones complejos y revelar algo del propio vínculo con el territorio.

PASO 4:

El último verde / 15 minutos
Se cierra reconociendo el valor de espacios como la huerta —cuidados de manera constante por la comunidad— como territorios de resistencia y de creación, y se acuerda cómo estos hallazgos podrán integrarse a un ejercicio editorial posterior, como un fotolibro colectivo.

Sobre el cuidado de los participantes: Revise que el recorrido por la huerta sea seguro (terreno, insectos, plantas) y adapte el ritmo a las capacidades físicas del grupo. Respete el trabajo de cuidado de quienes mantienen la huerta; evite dañar plantas o cultivos durante la observación. Sobre la realización del taller: Coordine con anticipación el acceso a la huerta y el horario más adecuado según la luz natural y el clima. Lleve dispositivos de repuesto o cámaras adicionales para quienes no tengan celular con cámara. Guarde un registro organizado de las imágenes para su uso posterior en el fotolibro colectivo.