Traducir el cuerpo: del texto al dibujo

Taller

Traducir el cuerpo: del texto al dibujo

Ficha

Eje:

Escuchar - tejiendo

Propósito:

Activar la memoria y la narrativa propia de cada participante a través del cruce entre texto y dibujo, entendiendo el dibujo como cuerpo de lectura y el texto como lenguaje que se expande hacia la imagen.

Sobre el taller

Autor/a:

Sara Martínez y Ser Lasso

Inspiraciones:

En la Corporaloteca de la Universidad Tecnológica del Chocó, en Quibdó, este taller nace de la pregunta por cómo el cuerpo traduce su memoria en palabras y en imágenes. A partir de una escucha activa donde cada participante compartió sus apreciaciones sobre el proceso, se propuso activar el cuerpo con la pregunta ‘¿dónde está mi espíritu cuando mi cuerpo está aquí, y dónde está mi cuerpo cuando mi espíritu está aquí?’. Desde ahí, se cruzó el dibujo y el texto como formas de interpretación, entendiendo, como escribe Bernardo Ortiz, el diseño como una relación entre arte y escritura.

Posibilidades
y materiales:

Hojas o cuadernos, lápices, colores o marcadores, un espacio cómodo para sentarse a escribir y dibujar, y un listado de preguntas evocadoras preparado con anticipación.

Tiempo de
desarrollo:

3:25 horas

Número de
participantes:

20.0

PASO 1:

Traer el cuerpo al espacio / 35 minutos
Se activa el cuerpo con un ejercicio breve de disposición y activación corporal, como caminar por el espacio, sacudir el cuerpo para energizarlo y se cierra con ciclos de respiración diafragmática. Partiendo de la pregunta: ¿dónde está mi espíritu cuando mi cuerpo está aquí, y dónde está mi cuerpo cuando mi espíritu está aquí? Se abre la conversación para que las y los participantes reconozcan la importancia sobre el presente como lugar de la experiencia.

PASO 2:

Del texto al dibujo / 2 horas
Se propone un ejercicio de creación a partir del cruce entre texto y dibujo, guiado por una serie de preguntas que permiten reconectar con la memoria, evocar ficciones y pensar en las relaciones que se pueden establecer con el entorno: ¿si fueras un animal en este instante, qué animal serías?, ¿si inventaras un ritual en este momento cómo sería y qué objetos utilizarías?, es importante construir una batería de preguntas que permita la asociación libre de cada participante a elementos del presente. Se pide entonces que contesten las preguntas unas con dibujos otras con textos y posteriormente intenten establecer relaciones entre sí, deconstruyendo lo creado para convertirlo en una nueva narrativa.

PASO 3:

Lo que las imágenes dicen / 30 minutos
Se abre un espacio de socialización donde quien lo desee comparte su ejercicio, reflexionando sobre qué historias y narrativas propias empezaron a aparecer al cruzar palabra e imagen, y sobre cómo las palabras a veces no alcanzan a decir todo lo que el dibujo sí puede mostrar.

PASO 4:

Toda imagen es legible
Se cierra reconociendo que toda imagen es susceptible de ser leída, escuchada e interpretada, y que este ejercicio es la semilla de un proceso de indagación narrativa que puede continuar en sesiones posteriores del taller.

Sobre el cuidado de los participantes: Las preguntas evocadoras pueden tocar recuerdos íntimos o dolorosos; aclare que cada quien decide cuánto compartir en público. No hay dibujos correctos o incorrectos; evite comentarios que jerarquicen la habilidad técnica de los participantes. Sobre la realización del taller: Prepare con anticipación una lista variada de preguntas evocadoras, ajustadas a la edad y el contexto del grupo. Tenga papel y materiales de color suficientes para todo el grupo. Guarde los ejercicios producidos, ya que pueden alimentar procesos posteriores como un fotolibro o una publicación colectiva.