Manos que curan: contar lo que hemos sanado
Ficha
Eje:
Propósito:
Sobre la provocación
Autor/a:
Inspiraciones:
En el espacio del adulto mayor de La Toma, Suárez, Cauca, dentro del componente Recordar de la Escuela Itinerante de Artes Plásticas y Visuales, se propuso a las mayoras y los mayores un ejercicio de memoria colectiva: mirarse las manos y tratar de contar la cantidad de personas, plantas y animales que cada quien había curado con ellas. Una persona respondió que el número era infinito, y que seguiría creciendo mientras tuviera vida; otras conectaron la sanidad con la siembra y el cuidado de la fauna y flora del territorio.
Posibilidades
y materiales:
Un espacio en círculo cómodo para personas mayores, sin requerimientos técnicos ni materiales; opcionalmente papel y lápiz para quien facilita, si desea registrar palabras o cifras que surjan.
Tiempo de
desarrollo:
PASO 1:
Mirarse las manos / 10 minutos
Se invita al grupo a observar en silencio sus propias manos durante un momento breve, reconociendo su textura, sus marcas, lo que han hecho a lo largo de los años. Quien facilita presenta el propósito del ejercicio: recordar todo lo que esas manos han curado o cuidado.
PASO 2:
Contar lo incontable / 30 minutos
Se guía a las mayoras y los mayores a tratar de contabilizar la cantidad exacta de personas, plantas y animales que cada quien ha curado con sus manos a lo largo de su vida. Se deja espacio para que quien lo desee comparta en voz alta ese número o la dificultad de contarlo, y para que surjan relatos sobre la sanidad relacionada con sembrar, preservar la fauna y flora, y mantener sano el ecosistema.
PASO 3:
Un número que sigue creciendo / 15 minutos
Se cierra con una ronda de palabra sobre lo que significó este ejercicio de memoria: ¿qué se sintió al tratar de contar lo incontable?, ¿qué historias de cuidado quedaron resonando? Se reconoce colectivamente que ese número de personas, plantas y animales curados sigue creciendo mientras haya vida, y que ese conocimiento es un tesoro del territorio.
Sobre el cuidado de los participantes: Este ejercicio puede traer a la memoria pérdidas de seres queridos o de plantas y animales que ya no están; acompañe con calma y sin apuro. Respete el ritmo y el silencio de las personas mayores; no todas necesitan hablar para participar plenamente. Sobre la realización de la dinámica: Realice este ejercicio en el espacio y horario habitual del grupo de adulto mayor, sin generar desplazamientos adicionales. No es necesario llegar a una cifra exacta; el valor del ejercicio está en el recorrido de memoria, no en el resultado numérico. Si surgen nombres de plantas o prácticas de sanación, puede tomarlas como insumo para futuras sesiones sobre plantas medicinales.
